Bueno. Algunas personas, las que se quedan suficiente tiempo para escuchar el final de mis conversaciones rebuscadas, conocen mi sueño de ser mesonera. Es decir, yo, en un café en Amsterdam, tal vez, trabajando con muchos turistas y luego yendo a mi casa en bicicleta… Es un sueño bastante humilde pienso yo.
El asunto es que Amsterdam está un poco lejos así que eso me lleva hasta éste post: mi sueño de ser organizadora de bodas. Ani con sus páginas terminó de desterrar el sueño uno, tal vez el dos sea más factible por eso de que no incluye Amsterdam -aunque bueno, todo es posible en mi mundo.