Bogotá, gente enloquecida bailando en la calle, ex-vocalista de Sanalejo y una canción llamada “No me veré caer”. Así como dice Kari a veces, apretando el maracucho para enfatizar el mensaje: si quereis más le teneis que pedir a Dios.
“Te regalo una sonrisa” -Isa me hace reír y además es mi conciencia. Bien loco, hasta mi conciencia vive en Bogotá.
Usaquen es un pedacito mágico de Bogotá. Me sentía tonta y enamorada cuando estaba allí porque los domingos podía ver cosas como Chávez queriendo a Uribe y reírme, aunque mis pulmones del llano me limitaban.
La última noche de Hey_vero en Bogotá, caminábamos por el centro y al llegar a este parquecito algo escondido, me sentí muy mal. Lástima que ese sea mi recuerdo del dichoso lugar, porque bonito y tranquilo sí estaba.
A esto lo llaman Cascabel y es un lugarcito hermoso donde venden postres en empaques adorables -no te dejan comprar los empaques adorables si no llevas postres, pero los quise igual.
y me encuentro extraña en la realidad de siempre. Es complicado cuando me tengo que bañar y todo se encuentra en espacios diferentes acá cuando por dos semanas lo único que tenía que hacer era recurrir a las limitadas opciones dentro de la maleta que estaba en el piso. Es duro recordar que lo único que dejé en el banco no me alcanza para nada de lo que tiene que alcanzarme y que, en la práctica, no puedo pagar mis deudas con peperas. De pronto el calor parece más caliente y la realidad de no poder caminar por las calles más terrible. Y así, al lado de Bogotá mi Maracaibo parece pequeñita… pero mientras las igualmente pequeñitas caras de mis sobrinos vivan acá habrá motivos para regresar. Es bueno estar en casa, si señor.
| Hey vero!: | te extraño flaquito |
| Hector: | Yo no, quiero que vivas allá por siempre |
| Hey vero!: | aw, eso es lo más lindo que me han dicho! |
Cosas locas que me muestra Isa en los tiempos de ocio que pasamos en su apartamento.
(via warupe)
No soy una persona de mascotas… pero aquí la gente se ve tan feliz paseando a sus perros que la idea de robarme uno esta siendo cada vez más tentadora. Le pondría un nombre divertido y seríamos felices los dos.
Y mi cara de felicidad a la mañana siguiente con el cd que nos regalaron a todos. Lalalá…