Ingredientes:
125ml de leche descremada
1 cucharada de maicena
1 cucharadita de chocolate en polvo sin azúcar -yo utilizo choco lyne.
1 sobre de splenda
En una ollita se cocina a fuego lento la leche con la maicena por 2 minutos y luego se le agrega el chocolate y la splenda. Cocinar hasta que espese y luego se coloca en una copa hasta que enfríe. 110 calorías bastante sabrosas.
Fue un día lindo, se me olvidaba lo feliz que estoy últimamente. De pronto te pasa algo terrible y te das cuenta que hacía mucho tiempo que no pasaba nada similar y que todo esta excelentemente bien. Además de todo, las clases estuvieron inspiradoras, mis sobrinos están comestibles, mi padre me trajo las mejores galletas de avena que me he comido, me pagaron un dinerito, y fui testigo -junto con mi colectivo de amigas designertobe- de la presencia de un espécimen de hombre divino en la facultad. Que más se puede pedir.
Y fue uno tipo sexy, rico, quiero más. Ayer mi tía compró una cheesecake con splenda en la California que me dejó mal: es demasiado. Uno de los dueños es diabético, lo cual es genial.
Ingredientes
2 tazas de harina integral
2 huevos
1/2 taza de splenda
1/2 taza de aceite
1 cucharadita de polvo de hornear
1 pizca de sal
2 tazas de manzanas peladas y cortadas en cuadritos
2 cucharadas de canela
(y una taza de leche que no llevaba pero como que le hacía falta)
Revolver todos los ingredientes con una cuchara de madera. Poner la mezcla en moldes. Meter al horno a 175º unos 30 minutos. Ño-mi.
No importa que tantos dulces comas, da igual si decides sentarte todos los días a desayunar panquecas de cámbur cubiertas en miel y comerte un litro de helado con un paquete de galletas después del almuerzo, incluso si eres Kiri y te atragantas en potes de nutella: no te va a dar diabetes por comer azúcar.
No, sin peros, no es posible. Lamentablemente el cuerpo es demasiado perfecto y procesará toda la porquería que decidas comer, eso sí, de la gordura y la diarrea no te salva nadie -y si te salva, existe una linda lista que cosas que pueden salir mal por el abuso.
Cumpliendo con mis propósitos vacacionales hoy me pase unas dos horas estudiando sobre la diabetes. Mi hermana llegó en mitad de la jornada a preguntarme para qué, si no tenía examen de eso y le respondí, cursimente: “tengo un examen con la vida”. No hace falta que decir que obtuve unos ojos giratorios a cambio de ese comentario.
En fin, luego de tomar notas, leer mucho, averiguar medidas, equivalencias, calorías, gramos, tazas, locura desenfrenada e hiperventilación… mi cerebro está cansado y aún no he logrado armar el menú ideal para un día. Mañana sigo con ese asunto.
No se me olvida la cara de asco que puso Vane cuando le conté sobre las panquecas con el huevo frito intercalado que prepara mi madre -y que a su vez le hacía mi abuela cuando era niña- o sobre la combinación celestial de plátano cocido y atún preparado. Debió ser la misma cara que puse yo cuando la vi utilizando la yema de un huevo frito para untar una rebanada de pan tostado con eso y mayonesa. Empecé a acordarme de los doritos con nutella, panquecas con queso derretido y chocolate, galletas con mermelada y nata, helado con pepitos… quedé hambrienta y curiosa, necesito más: quien da más?
Mis mañanas están llenas con tareas domésticas que hago a veces a petición de mi madre, a veces por voluntad propia para complacerla y que mi hermana nunca hace porque es una vaca floja.
En fin, esta mañana lo único que me encargó mi mamacita fue que terminara de hacer el pollo esmechado y se me secó un poco por andar ordenando el cuarto de trabajo. A mi me gusta seco, y esto es lo que le voy a decir a ella cuando me pregunte por él. Lalalá…
Esta mañana llegué de trotar, me provocaron y hasta estaba dispuesta a prepararlas cuando me di cuenta de un pequeño detalle: no sabía hacerlo. Por una casualidad de esas mi madre decidió desayunar arepas regulares cuando se despertó y me lanzó este trapito: “Todavía no sabes hacerte tus arepas, verdad?” Y yo le di la razón mientras me iba a buscar lápiz y papel para solventar ese asunto.
Cositas que llevan:
Mami dice que:
Y listo.
Creo que alguna vez las habremos hecho en el tostiarepa también. Son realmente ricas y nótese que tienen bastante fibra. Con una es más que suficiente, pero yo no me resisto a sus encantos y me como dos.